Entradas

“Cartas a Bou” - Carta 5

“Después de aquella confesión donde nuestra vulnerabilidad quedó al desnudo y pudimos enfrentar lo que habíamos estado sintiendo el uno por el otro durante tantos años, todo lo que significa la palabra ‘amor’ empezó a tener sentido. Y aún sigo pensando lo mismo. Imaginemos poder compartir una amistad inquebrantable, mutua y leal con la oportunidad de amarnos más que aquellos amigos que éramos. Era un sueño hecho realidad. Era una hazaña que solo en los cuentos y libros existía, pero pude sentir que tenía mi propia historia de amor. Nuestra Historia de Dos. Fue una decisión mutua, una elección que nos daba miedo pero igualmente enfrentamos. Porque nos amábamos, porque queríamos seguir cuidando el uno del otro y porque queríamos vivir juntos una historia del primer amor verdadero.  Hubo días en los que realmente me cuestionaba lo que estaba pasando, no podía ser tan perfecto todo, no podía mi mejor amigo coincidir conmigo en un amor real y maravilloso, no era digna ni tan siquiera de...

Cartas a Bou: Parte 4.

"Aquel verano de Julio fue maravilloso.  Después de que Tina hiciera esa fuerte y descabellada declaración en la estación del tren, donde toda mi vulnerabilidad se vio comprometida al revelarte semejante confesión que yo misma guardé por tres años seguidos, mi fin de semana fue tormentoso y vergonzoso, pues no quería encontrarme contigo y tener que enfrentar lo que sabía que era inevitable. No soportaba la idea de tener que decirte la verdad en la cara, tener que confesar lo que había estado sintiendo en silencio todos esos años, no podía concebir perder tu amistad después de tu rechazo y de tu indiferencia, pues sabía que el pronóstico de confesarte mi amor era humillante.  Para mi buena fortuna, al día siguiente, no fuiste al instituto y ni tan siquiera pregunté por ti, no sabía la razón por la cual no te habías presentado y no quería toparme con tus amigos fastidiosos que supuse ya sabían de mi secreto y solo los imaginaba burlándose de mí y haciendo mi vida más miserable d...

Dejando la culpa atrás.

 Siempre me he considerado una persona que siente mucho, que da de más, que cuida y protege lo que importa y que vive cada situación con mucha intensidad. Mis sentimientos siempre han sido un problema para mi; porque son demasiado fuertes, patéticos y melancólicos. Los recuerdos que me han marcado, los vivo en el presente de una manera muy intensa y no es fácil para mi dejar ir. Lo que sí he aprendido es a dejar ir todo lo que una vez me hizo daño porque también considero que no soy una persona rencorosa, no me gusta vivir con resentimiento ni mucho menos orgullo, por eso siempre perdono y dejo ir. Las personas que ahorita están presentes en mi vida, saben que una de las maneras más efectivas para aferrarme a este mundo, es recordar y vivir momentos que me marcan de manera positiva. También, saben que encontré un desahogo escribiendo y contando historias desde un punto de inspiración para mi porque aunque algunas de mis historias son ficticias, siempre hay inspiración que he guarda...

Cartas a Bou: Carta 3.

*Fecha indefinida* “Después de huir, entraste en razón y comprendiste que no podías alejarte de tus amigos y de mi por estar invirtiendo tiempo y energía en alguien que solo te utilizaba y volvimos a ser el grupo de cuatros amigos; los que se consideraban hermanos. Durante dos largos años pude experimentar lo que era la verdadera amistad y a su vez, aprendí a amarte en silencio. Mi amor no era egoísta, me encantaba verte feliz cuando iniciabas alguna relación con alguna chica y siempre deseé lo mejor para ti. Era un amor sin condiciones, un amor que nacía desde lo más profundo de mi alma y así como te amaba siendo mi amigo, te empecé a amar y a soñar como una pareja. Pero siempre estaba esa idea de que jamás habría algo entre nosotros porque en tus expectativas no podía caber una persona como yo. Muy diferente a lo que estabas acostumbrado. Además, recuerdo que considerabas que era como una hermana pequeña para ti. Inicié mi tercer curso y tú iniciaste el curso avanzado que quedaba en ...

¿Solo un sueño?

Me considero una persona activa en cuanto a tener sueños o pesadillas y la verdad es que nunca he entendido por qué mis sueños son tan vívidos, tan reales, tan dolorosos… Lo más curioso es que de hace un tiempo para acá empecé a soñar con todas las personas que han muerto y han sido importantes para mi; dos amigos que murieron en diferentes accidentes, mi madrina, mi bisabuela, mi tío favorito y por último, mi abuelo.  Pero en particular siempre sueño con una persona, una cara, un “desconocido” que aparece de vez en cuando y me permite soñar y vivir momentos efímeros. No puedo describir su cara, pero es curioso que en el fondo sé quién es y puedo sentir su esencia, su energía, su personalidad y no necesito ver su rostro para saber quién es la persona que toma mi mano y me guía. Es muy extraño y tampoco tengo las palabras correctas para plasmar lo que sucede. Me muestra escenas o momentos de una vida que tal vez ha no sido mía, me muestra situaciones que he querido que pasen en mi v...

TDAH desde mi experiencia (pt.2)

Imagen
 Es cierto que debido a diversas alteraciones, podemos observar complicaciones en el funcionamiento de algunas áreas de nuestro cerebro. Pero también, este mismo al estar sobreestimulado, podemos percibir ciertas características positivas, e informarse sobre eso teniendo en sus vidas una persona con TDAH, es vital para comprender ciertos comportamientos y a su vez, potenciar hábitos o rutinas en cualquier tratamiento.  La parte que más me encanta explorar dentro de mi diagnóstico es la creatividad. He descubierto que puedo componer poemas, dibujar, escribir, leer, pintar, crear objetos cuando estoy en un hiperfoco de concentración. Lo cual me parece positivo, porque puedo calmar mi ansiedad y mi rush de energía con actividades que nutren mi cerebro de manera segura. Y esto viene de la mano con tener muchos lápices de color, cuadernos de bocetos, notas en todas partes de mis cuadernos, ideas en post-it y un sinfín de conceptos creativos que van a mil por hora en mi cerebro. Por...

Cartas a Bou: Carta 2.

Imagen
Noviembre, 2011. “Hace seis meses que murió mi madre. Estuviste para mí en todo momento desde aquél día que te sentaste a mi lado en el tren y me dijiste “Hola”. Te convertiste en mi mejor amigo, en mi hermano y mi compañía mas fiel durante todo ese tiempo. ¿Quién se iba a imaginar que te convertirías en una de las personas más importantes en mi vida tan insípida? Aún no sé la razón por la cuál me brindaste tu amistad y no me atrevo a preguntarte el porqué.  Empezamos a cuidar el uno del otro, como dos hermanos que se quieren y se aprecian, compartíamos nuestros gustos musicales, me defendías de todos y siempre me sacabas una sonrisa así fuera el día más oscuro. Pudiste conocer una parte de mí que no sabía que existía, así concluyo que sacaste lo mejor de mí. Pasaron los meses, ya no era aquella niña que se asustaba y salía corriendo. Me convertí en una mujer fuerte, valiente, confiada y segura de si misma y todo eso me lo enseñaste tu sin haberte dado cuenta. Te di la oportunidad ...