“Cartas a Bou” - Carta 5
“Después de aquella confesión donde nuestra vulnerabilidad quedó al desnudo y pudimos enfrentar lo que habíamos estado sintiendo el uno por el otro durante tantos años, todo lo que significa la palabra ‘amor’ empezó a tener sentido. Y aún sigo pensando lo mismo.
Imaginemos poder compartir una amistad inquebrantable, mutua y leal con la oportunidad de amarnos más que aquellos amigos que éramos. Era un sueño hecho realidad. Era una hazaña que solo en los cuentos y libros existía, pero pude sentir que tenía mi propia historia de amor. Nuestra Historia de Dos.
Fue una decisión mutua, una elección que nos daba miedo pero igualmente enfrentamos. Porque nos amábamos, porque queríamos seguir cuidando el uno del otro y porque queríamos vivir juntos una historia del primer amor verdadero.
Hubo días en los que realmente me cuestionaba lo que estaba pasando, no podía ser tan perfecto todo, no podía mi mejor amigo coincidir conmigo en un amor real y maravilloso, no era digna ni tan siquiera de la cuarta parte del amor que me estabas demostrando. Era demasiado irreal. Pero estar contigo era fácil, era dulce y era lo correcto. Aún después de los años sigo creyendo que haber estado a tu lado siempre fue lo correcto. Nuestro amor era tan perfecto, que tenía que ser efímero. Y así lo fue.
Nuestra relación no duró mucho. Recuerdo que esos años fueron difíciles para mí, empecé a sentirme diferente y no entendía porqué mi cabeza funcionaba de cierta manera. Tenía mucho enojo dentro de mi. Desconfiaba de todo y de todos. Era insegura e indecisa. Todo a mi alrededor empezó a tornarse grisáceo, no me di cuenta lo que mal que estaba hasta que crecí y tuve que tratar mis traumas con la ayuda de muchas personas.
Cometí mucho errores después de que te perdí. Porque sí, desde ese día te perdí para siempre. Porque a pesar de que tuvimos varios encuentros, nunca volviste a ser mío. Y de todos los tropiezos que he tenido a lo largo de mi vida, de ninguno me arrepiento pues bien dicen que de eso de aprende, pero tengo que admitir que de lo único que me arrepiento es de haberte perdido. Haber perdido a mi mejor amigo, mi luz, mi compañía y mi amor.
Tal vez nunca te lo he dicho, pero tengo una visión grande y bonita de ti. Llegaste a mi vida a rellenar espacios con amor, con risas, con tu dulce forma de ser y fuiste el soporte que tanto necesité durante momentos difíciles, donde creía que no había nada bueno. Tu con tu sonrisa, tu energía, tu esencia; me enseñaste que lo que importa es lo real. Y pude encontrar todo lo que la palabra real significa en ti. ¿Y qué era eso? Tu amor. Tu.
Pasaron los años y perdimos contacto. Tampoco te veía en las calles por casualidad. Continué con mi vida, con mis malos hábitos, con mi inestabilidad, sin saber de ti. Probé otros labios, otros tipos de amor que me mostraron diferentes maneras de amar, y sí, amé profundamente. Pero nunca como te amé a ti. Y nunca quise creer la tontería de que no se amará de la misma manera que como al primer amor. Pero cada que pasan los años, nuevos amores y personas, no he podido amar a nadie como te he amado a ti.
A veces me pregunto, ¿Por qué si he podido olvidar antiguos amores, no he podido olvidarme de ti? Casi nunca encuentro una respuesta. Hasta hace un tiempo. Creo que la respuesta es que nunca me hiciste daño, nunca me dañaste ni me hiciste mal. Al contrario, me amaste de la manera más hermosa que un humano pueda amar. Lo único que hiciste fue darme un millón de razones para amarte toda la vida, sin importar nada. Y yo lo único que hice fue abandonarte…
Te cuento todo esto hasta ahora porque sabes que siempre he sido una cobarde. Que me ha podido más el miedo y el orgullo. Y he dudado en enviarte estas cartas porque sé que estás feliz, que tienes lo que escogiste para tu vida y espero que eso te tenga pleno y lleno de paz. Lo mereces. Mereces todo el amor bueno y bonito que pueda existir en esta vida, en este plano y espacio.
Es innecesario e irónico poder contarte hasta este momento todo lo que tal vez nunca has sabido de mí. Pero espero aún sigas leyéndome, pues prometo tener una buena razón por la cual he estado enviándote estas cartas”.
Con amor,
…………………..
Comentarios
Publicar un comentario